lunes, 26 de enero de 2015

Mi Nueva Terapeuta



La semana pasada empecé mi Terapia Dialéctica Conductual (TDC) con una nueva terapeuta.  Como saben, la terapeuta que tuve por el pasado año cambió de trabajo y me recomendó una nueva terapeuta, Dee.  Pues, el viernes 16 de enero, tuve mi primera cita con ella.  Saber que ella sólo habla Inglés me tenía nerviosa y, en efecto, me resultó un poco incómodo porque, aunque domino bastante el Inglés, jamás y nunca es lo mismo que poder expresarme en Español.  También, me afectó el hecho de que me dio muchísimo material para leer en casa.  Sé que no lo hizo con mala intención.  Más bien, encontró que ya estaba usando varias destrezas de la TDC en mi vida y, por eso, me dio información escrita de esas destrezas.  El propósito era animarme.  Sin embargo, como soy tan perfeccionista, el leer sobre tantas destrezas a la vez me hizo ver todo lo que NO estoy haciendo, todo lo que me falta por aprender y aplicar, y terminé abrumada y traumatizada.  A consecuencia de todo esto, tuve varios ataques de ansiedad esa semana y sentí que jamás me voy a mejorar, que seguir las destrezas que enseña la TDC es demasiado difícil para mí y que jamás lo voy a lograr.


No obstante, mi compromiso con mi recuperación es tan serio para mí que volví el viernes siguiente, el 23 de enero.  Ese día me fue mucho mejor.  Le dije a Dee cómo me había sentido leyendo tanta información a la vez y quedamos en que, de ahora en adelante, vamos a enfocarnos en una sola destreza a la vez.  Eso me tranquilizó bastante.  Además, ya voy acostumbrándome a que la terapia sea toda en Inglés y me sentí más cómoda que el primer día.  

Sin embargo, lo más importante para mí de todo esto es que estoy nuevamente tomando la TDC, que es una terapia en la que confío mucho porque los resultados con pacientes del Trastorno Límite de Personalidad (TLP) han sido muy buenos.  Como recordarán, hace un tiempo, estuve tomando estas terapias en un grupo por Internet, pero terminé dejándolas porque la terapeuta licenciada que dirigía el grupo renunció de la noche a la mañana y nos quedamos un chorro de pacientes del TLP dándonos terapia sin supervisión clínica.  Obviamente, no pensé que eso fuera apropiado y, con el visto bueno de mi terapeuta, decidí dejar las terapias.  Desde entonces, sólo estuve tomando terapia individual, la cual se enfocaba más bien en encontrar soluciones a mis problemas inmediatos y en algunas destrezas de la Terapia Cognitiva Conductual, no la Dialéctica.  Aunque mi terapeuta anterior me gustaba mucho y siento que con ella logré hacer cosas que pensaba que jamás lograría (como conseguir y mantener un trabajo voluntario), siempre permanecía mi interés por tomar la TDC con un terapeuta capacitado.  Dee tiene mucho interés en el TLP y se especializa en TDC.  De hecho, en marzo, voy a comenzar en un grupo de TDC que ella modera y, aunque son sólo 10 semanas, sé que le sacaré provecho, pues el modelo original de la TDC incluye una terapia grupal semanal.


El punto es que, a pesar de los obstáculos que uno encuentre en su camino a la recuperación, siempre hay que seguir adelante.  Nunca rendirse.  Nunca darse por vencido.  Somos, como dice Dee, "a work in progress" (una obra en curso).  Todos lo somos, pero sólo podremos seguir mejorando si seguimos adelante a pesar de los miedos y problemas.  ¡Podemos!

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Primera imagen, tomada de http://impuestos.comousarquickbooks.com/.

Segunda imagen, tomada de https://reflexionesconcitas.wordpress.com/2014/11/06/valiente-no-es-la-persona-que-no-tiene-miedo-sino-la-que-a-pesar-de-sentir-miedo-sigue-adelante/.

Tercera imagen, tomada de https://imatwch.wordpress.com/2014/08/29/no-te-rindas/.