¿Qué es la TDC?


La Terapia Dialéctica Conductual (TDC), desarrollada por la Dra. Marsha Linehan en 1993, ha resultado ser sumamente efectiva para ayudar a quienes sufren del TLP, o de otros trastornos, a manejar emociones abrumadoras.  Los estudios demuestran que la TDC fortalece la habilidad del individuo a enfrentar situaciones dolorosas o angustiosas, sin perder el control o actuar destructivamente.  Con esta terapia, miles de personas han aprendido a controlar mejor sus emociones, en vez de que sus emociones los controlen a ellos, como nos pasa a quienes padecemos del TLP.[1]  De hecho, se ha señalado que la "TDC es un 'tratamiento validado empíricamente'. Esto significa que ha sido evaluado en ensayos clínicos del mismo modo en que los nuevos medicamentos son evaluados para determinar si son o no más efectivos que un placebo (píldora de azúcar)."[2] 
¿Cómo ha logrado la TDC ser tan exitosa?  Mediante enseñar cuatro importantes destrezas que pueden ayudarnos tanto a reducir la magnitud de los altibajos emocionales que experimentamos tan a menudo, como a mantener nuestro balance emocional cuando nos sentimos abrumados.  Estas cuatro destrezas fundamentales son las siguientes:
1.   Tolerancia a la Angustia:  Nos ayuda a enfrentar mejor los eventos dolorosos de la vida mediante fortalecer nuestra capacidad de adaptación y enseñándonos nuevas maneras de controlar los efectos que las circunstancias desconcertantes tienen sobre nosotros.

2.   Atención o Conciencia Plena:  Nos ayuda a vivir en el presente, en vez de estar enfocados en experiencias dolorosas del pasado o en miedos a lo que pudiera suceder en el futuro.  Esta destreza también nos provee herramientas para superar la tendencia a juzgar negativamente tanto a nosotros mismos como a los demás.

3.   Regulación Emocional:  Nos ayuda a reconocer más claramente lo que sentimos y a poder observar nuestras emociones sin permitir que nos abrumen.  La meta es aprender a modular nuestros sentimientos, sin adoptar conductas reactivas o destructivas.

4. Efectividad Interpersonal:  Nos brinda nuevas herramientas para expresar nuestras creencias y necesidades, establecer límites, y negociar soluciones a nuestros problemas, y al mismo tiempo proteger nuestras relaciones y tratar a los demás con respeto.[3]

La TDC consta de tres modalidades básicas de tratamiento:  terapia individual, grupo de habilidades, y asistencia telefónica.  El paciente debe asistir una vez a la semana a una terapia individual y a otra grupal.  En la terapia grupal, los participantes aprenden habilidades que les facilitan aplicar en su vida diaria las cuatro destrezas enumeradas arriba.  Con el fin de buscar alternativas saludables para enfrentar situaciones difíciles, la TDC también requiere que los pacientes se comprometan a comunicarse con sus terapeutas individuales antes de llevar a cabo cualquier conducta autodestructiva, como cortarse, consumir sustancias, o atentar contra su vida o la de otra persona.[4]
En fin, la TDC ha resultado ser como una luz al final del túnel para quienes padecemos del TLP.
        




[1] Información tomada de la página 1 del libro "The Dialectical Behavior Therapy Skills Workbook", escrito por Matthew McKay, PH.D., Jeffrey C. Wood, Psy.D., y Jeffrey Brantley, MD, 2007.

[3] Información tomada de la página 2 del libro "The Dialectical Behavior Therapy Skills Workbook", escrito por Matthew McKay, PH.D., Jeffrey C. Wood, PSY.D., y Jeffrey Brantley, MD, 2007.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario