lunes, 9 de junio de 2014

Mi Peor Enemiga

Ayer pasé un mal rato porque, nuevamente, no pude ir a un lugar al que quería ir y para el cual me había estado preparando desde el día antes. Me dio tanta rabia con mi enfermedad por limitarme tanto que le escribí un poema. No suelo compartir con nadie los poemas que escribo, pero pienso que éste debe ser la excepción. No es muy optimista, pero sí expresa perfectamente lo que siento hacia el TLP y, en realidad, hacia todas mis otras condiciones de salud mental. 

Por tantos años,

conmigo sin saberlo;

tú te escondías

cual luna al mediodía.

Ahí esperabas

el momento perfecto

para arruinarme

por completo la vida.



Yo era una niña

feliz y divertida;

de adolescente,

brillante y atractiva;

con tantos sueños

que realizar un día.

Tenía la vida

que muchos desearían.



Mas tras llegarme

la mayoría de edad,

cuando empezaba

la lucha por mis sueños,

tú decidiste

salir de tu escondite,

mostrando al mundo

tu rostro oscuro y feo.



Ahí empezaron

visitas a doctores;

tantas pastillas

que ni puedo contar;

mil tratamientos,

ninguno funcionaba;

ni se sabía

cómo te iba a llamar.



En hospitales,

al borde de la muerte,

enajenada

de toda realidad;

poquito a poco,

perdiendo la esperanza

de que algún día

me pudiera sanar.


Por nueve años,
no supe lo que eras;

nadie sabía

quién eras de verdad.

Hasta aquel día

que te pusieron nombre,

y me llenaste

de un pánico mortal.



Ya descubierta,

te pusiste furiosa

y me atacaste

más fuerte y sin piedad;

me destruiste

los sueños que tenía;

mi vida entera

ya nunca sería igual.



Ahora la gente

me dice que te acepte,

que el tratamiento

te puede controlar;

pero es mentira

porque tú y yo sabemos

que jamás nadie

te podrá apaciguar.



A nadie hablo

de ti pues te detesto;

si te menciono,

te vuelvo a recordar.

Vivo mi vida

obviando tu presencia

y así escondiendo

de todos mi verdad.



Y nadie sabe

que tras esta sonrisa

y mi apariencia

de gran felicidad,

te escondes siempre,

mi peor enemiga,

planificando

cuándo vas a atacar.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario