sábado, 11 de octubre de 2014

¿Somos manipuladores quienes sufrimos del Trastorno Límite de la Personalidad (TLP)?



Hay muchas personas que tachan de manipuladores a los pacientes del TLP.  A mí me ha sucedido varias veces, lo cual ha sido muy hiriente, probablemente porque detesto ser manipulada.  Pero, ¿qué dicen los estudios y los profesionales de la salud mental en torno a este tema?
¿Manipulamos a otros para que actúen como queremos?

El artículo "Manipulation and the Borderline Personality Disorder" ("Manipulación y el Trastorno Límite de la Personalidad")[1] explora este asunto.  Comienza explicando que manipulación se define como "un proceso de pensamiento deliberado.  No  un comportamiento, sino un pensamiento.  Una cognitiva, sagaz, ingeniosa (...) planificación."[2]  Así, el manipulador pone en marcha un plan para hacer de una idea suya una realidad.  

En contraste, cuando un paciente del TLP se comporta de un modo que parece manipulador, no lo ha planificado maquiavélicamente, sino que está reaccionando a una percepción de "inminente aniquilación, desastre y abandono".  Cuando nos sentimos impotentes ante una situación, quienes sufrimos del TLP nos ponemos tan ansiosos que, debido a nuestra inmadurez emocional, actuamos impulsivamente. Aunque nuestra intención es "resolver el dolor" emocional lo más pronto posible y "protegernos de la ansiedad", nuestras acciones impulsivas suelen tener "consecuencias destructivas", especialmente en el campo laboral y en las relaciones románticas.  Es precisamente nuestra impulsividad la que suele malinterpretarse y confundirse con la manipulación.  
No actuamos estratégicamente para lograr lo que queremos.

Es obvio, entonces, que las cosas que hacemos los pacientes del TLP que parecen manipulaciones se deben, no a una planificación "astuta y sagaz de una mente maestra", sino a una falta de estrategias adecuadas para resolver problemas.  De hecho, el tacharnos de manipuladores implica que somos diestros en manejar a otras personas y relacionarnos con ellas, cuando la realidad es exactamente lo opuesto.

Espero que esta información les haya servido para entender mejor a quienes sufrimos del TLP y así evitar juzgarnos erróneamente, pensando o diciendo cosas crueles que nos hieren profundamente.  
 


[1] Incluido en el libro  Psych 101 - What you didn't learn in nursing school ("Psique 101:  Lo que no se aprende en la escuela de enfermería") de Kathi Stringer.
[2] Toda la información de esta entrada se basa en el artículo de Stringer, quien a su vez cita de otros profesionales de la salud mental como Marsha Linehan, Barry Kiehn y Michaela Swales y del llamado "Modelo Iowa" del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Iowa.


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Primera foto tomada de http://www.calldrmatt.com/AskDrMatt-1185.htm.
Segunda foto tomada de http://www.optimumdev.com/fr/planification-strategique/.

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