Como dice la doctora Shari Y. Manning en su libro Loving
Someone with Borderline Personality Disorder, tener una relación con
alguien que sufre del Trastorno Límite
de la Personalidad (TLP) puede ser agotador y exasperante. Solemos ser impulsivos, impredecibles, y
autodestructivos. Parecería que siempre
hay un caos a nuestro alrededor y que vamos por la vida de crisis en
crisis.
Hay
mucha gente que, al ver nuestro comportamiento, se acobarda y nos abandona. Sean familiares, amigos o parejas, demuestran
que no nos amaban lo suficiente y, por ende, mientras más lejos estén de
nosotros, mejor.
Sin
embargo, hay otras personas que se quedan a nuestro lado; que, pase lo que
pase, ahí están; que, no importa cuántas veces caigamos, siempre nos dan la
mano y nos ayudan a levantarnos y a volver a caminar. Son gente que nos tiene compasión, pero no
lástima; que ve en nosotros mucho más que un enfermo mental. Son personas que no nos juzgan, porque saben
que nunca han estado en nuestros zapatos; que leen sobre nuestra condición, no
para cumplir y quedar bien, sino porque se interesan de verdad, y aplican lo
que aprenden. Y nunca, jamás, pierden la
fe en nosotros ni se dan por vencidos; ven nuestro potencial y su amor es
incondicional. Son ellos los que nos
aman aún cuando menos lo merecemos porque saben que es cuando más lo necesitamos.
En
mi caso, gracias a Dios, me han tocado unos padres maravillosos, que siempre
están ahí para mí y que nunca se han dado por vencidos. Son ellos quienes me dan la fuerza para
seguir adelante cuando quiero rendirme.
Cuento también con una hermana, un cuñado, una abuela, un abuelo, tíos,
tías, primos, primas, amigos y amigas que, aún si no entienden muy bien mi
condición, me aman y me apoyan de todos modos.
Muchos de ellos no hacen más por mí porque viven lejos o porque, debido
a mi condición, yo misma me aíslo y no se los permito. Pero se preocupan por mí y sé que, si los necesito
en algún momento, ahí estarán. A
ustedes, mil gracias.
Si
usted es un familiar o un amigo de un paciente del TLP o de cualquier otra condición
de salud mental, sepa que su paciencia, apoyo, amor y entrega no pasan desapercibidas,
aunque a veces el paciente no parezca agradecerlo. Y si eres un paciente del TLP o de otra
condición de salud mental, saca un momento para darle las gracias a la gente
que te ama, te cuida y se interesa por ti en buenos y malos momentos. El trabajo que están haciendo no es fácil y,
por eso, merecen nuestro encomio y agradecimiento.
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Primera
foto tomada de http://imagenes-tiernas.net/amame-cuando-menos-lo-merezca-ya-que-es-cuando-mas-lo-necesito.html.
Segunda foto tomada de http://cauldronofreflections.blogspot.com/2011_10_01_archive.html.


TE AMOOOOOO!!!
ResponderBorrarY yo a ti, mamita querida!
Borrar:(
ResponderBorrarMi novia tiene tlp, y he leido un monton sobre el desorden, a veces tengo miedo de salir lastimado, pero ahi estoy aprendiendo a sobrellevar el trastorno... un abrazo!
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