Según el Manual Diágnostico y Estadístico de los
Trastornos Mentales (DSM, por sus siglas en inglés), 4ta Edición, el primer criterio que
deben utilizar los profesionales de la salud mental para diagnosticar el TLP es
que la persona haga "esfuerzos frenéticos por evitar un abandono real o
imaginado". En este "post" voy a darles más
detalles sobre este criterio y ejemplos personales de cómo puede reflejarse el
mismo.
![]() |
|
Imagen cortesía de smarnad /
FreeDigitalPhotos.net.
|
Los expertos han explicado que este miedo intenso al abandono
que experimentamos los pacientes del TLP no debe confundirse con el trastorno conocido
como "ansiedad por separación", ya que éste último es más común y
menos severo que el primero. Nuestro
miedo al abandono suele basarse en una percepción
nuestra, no en la realidad. Debido a
nuestra hipersensibilidad, cuando nos critican o nos señalan algún defecto,
enseguida pensamos que nos van a abandonar porque no somos perfectos, lo cual
es inaceptable para nosotros (bueno, al menos para mí lo es). Este miedo exagerado al abandono también
puede surgir cuando alguien importante para nosotros nos deja solos, aunque sea
por un tiempo limitado.[1]
Por ejemplo, recientemente, mami estuvo una
semana en Puerto Rico, donde viven muchos de nuestros familiares. No viajó sólo para verlos, sino también por
razones médicas. Racionalmente, yo entendía
que no iba a estar por mucho tiempo y que su intención no era abandonarme. Sin embargo, el miedo estaba ahí. ¿Por qué?
¡Ah, porque entonces me pongo trágica!
¿Y si se cae el avión? ¿Y si la
matan en Puerto Rico, donde la criminalidad está rampante últimamente? Sí, eso es lo que me da con pensar. O sea que, en ese caso, mi miedo al abandono
es totalmente imaginado, pero está ahí.
![]() |
|
Foto tomada de www.public-domain-image.com.
|
Lo mismo exactamente me pasó con mi papá cuando, hace
poco, estuvo visitando a mi hermana en otro Estado. Claro, ese viaje fue por casi un mes, lo cual
es exageradamente mucho tiempo para mí, pero aún así, yo sabía que no se iba con
la intención de no regresar. De todos
modos, ahí estaba el miedo latente a que algo le pasara por allá y no pudiera
volver.
Esto me pasa hasta cuando salen a hacer compra o cualquier
otra gestión. Si se tardan más de lo
normal, empiezo a llamarlos desesperadamente, horrorizada por la idea de que
algo malo les haya pasado. Esta es sólo
una de las torturas a las que nos somete el TLP. Los que no lo padecen, créanme, no es nada
fácil.
¿Cómo reflejas tú, paciente del TLP, ese miedo
exagerado al abandono que nos caracteriza?
¿En qué situaciones en particular lo experimentas?
Otra parte difícil de tener este miedo al abandono son
los "esfuerzos frenéticos" que a menudo hacemos para evitar que nos
dejen, que se vaya de nuestro lado alguien a quien queremos.
De ese tema pienso hablarles en mi próximo "post", así es que
espero que regresen pronto por acá.
Gracias por su apoyo.
[1] Información tomada de http://www.borderlinepersonalitydisorder.com/understading-bpd/a-bpd-brief/.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario