sábado, 12 de octubre de 2013

Primer Criterio para Diagnosticar el TLP



Según el Manual Diágnostico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM, por sus siglas en inglés), 4ta Edición, el primer criterio que deben utilizar los profesionales de la salud mental para diagnosticar el TLP es que la persona haga "esfuerzos frenéticos por evitar un abandono real o imaginado".  En este "post" voy a darles más detalles sobre este criterio y ejemplos personales de cómo puede reflejarse el mismo.



Imagen cortesía de smarnad / FreeDigitalPhotos.net.


Los expertos han explicado que este miedo intenso al abandono que experimentamos los pacientes del TLP no debe confundirse con el trastorno conocido como "ansiedad por separación", ya que éste último es más común y menos severo que el primero.  Nuestro miedo al abandono suele basarse en una percepción nuestra, no en la realidad.  Debido a nuestra hipersensibilidad, cuando nos critican o nos señalan algún defecto, enseguida pensamos que nos van a abandonar porque no somos perfectos, lo cual es inaceptable para nosotros (bueno, al menos para mí lo es).  Este miedo exagerado al abandono también puede surgir cuando alguien importante para nosotros nos deja solos, aunque sea por un tiempo limitado.[1]  

Por muchos años, y hasta el presente, he tenido este miedo, usualmente infundado, al abandono. Actualmente, vivo con mis padres, que son quienes me ayudan cuando caigo en una crisis y quienes se encargan de hacer muchas de las gestiones que a veces no puedo hacer yo misma debido a mi condición.  Sin duda alguna, dependo demasiado de ellos y ésa es una de las cosas que sé que mejorará según me vaya recuperando del TLP.  Pero, por el momento, me da pánico la idea de vivir sin ellos. Pienso que, si algún día me faltaran, me moriría.  Por ese miedo exagerado, cuando salen de la casa, aunque sea por poco tiempo, me pongo muy nerviosa. 

Por ejemplo, recientemente, mami estuvo una semana en Puerto Rico, donde viven muchos de nuestros familiares.  No viajó sólo para verlos, sino también por razones médicas. Racionalmente, yo entendía que no iba a estar por mucho tiempo y que su intención no era abandonarme.  Sin embargo, el miedo estaba ahí.  ¿Por qué?  ¡Ah, porque entonces me pongo trágica!  ¿Y si se cae el avión?  ¿Y si la matan en Puerto Rico, donde la criminalidad está rampante últimamente?  Sí, eso es lo que me da con pensar.  O sea que, en ese caso, mi miedo al abandono es totalmente imaginado, pero está ahí. 

Lo mismo exactamente me pasó con mi papá cuando, hace poco, estuvo visitando a mi hermana en otro Estado.  Claro, ese viaje fue por casi un mes, lo cual es exageradamente mucho tiempo para mí, pero aún así, yo sabía que no se iba con la intención de no regresar.  De todos modos, ahí estaba el miedo latente a que algo le pasara por allá y no pudiera volver.
 
Esto me pasa hasta cuando salen a hacer compra o cualquier otra gestión.  Si se tardan más de lo normal, empiezo a llamarlos desesperadamente, horrorizada por la idea de que algo malo les haya pasado.  Esta es sólo una de las torturas a las que nos somete el TLP.  Los que no lo padecen, créanme, no es nada fácil.

¿Cómo reflejas tú, paciente del TLP, ese miedo exagerado al abandono que nos caracteriza?  ¿En qué situaciones en particular lo experimentas?

Otra parte difícil de tener este miedo al abandono son los "esfuerzos frenéticos" que a menudo hacemos para evitar que nos dejen, que se vaya de nuestro lado alguien a quien queremos.  De ese tema pienso hablarles en mi próximo "post", así es que espero que regresen pronto por acá.

Gracias por su apoyo.
 


 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario