Como les
conté en la primera parte de este tema, el miércoles pasado enfrenté varias
situaciones difíciles, las cuales pude manejar exitosamente gracias a las
destrezas que he aprendido en mis sesiones grupales de TDC. Como recordarán, ese día tuve cita con mi
psiquiatra y asistir fue un enorme reto para mí debido a la fobia social (Trastorno de Ansiedad Social) que
padezco. No obstante, aplicando la
destreza de Acción Opuesta, logré ir
a mi cita médica.
Hoy voy a
hablarles del segundo reto que enfenté ese día, el cual en realidad fue el
primero que tuve que vencer. ¡Me tuve
que vestir para ir a la cita! De nuevo,
algo que para la mayoría de la gente es algo normal y fácil de hacer, para mí
es una causa de pánico y estrés. ¿La
razón? Padezco del Trastorno Dismórfico Corporal.[1] "Las personas con este trastorno
tienen una preocupación en
demasía e injustificada por algún
defecto físico que afecta a alguna parte del cuerpo (por ejemplo, a la
forma de los brazos, las piernas, etc.) [...] pueden no
mirarse ni al espejo por no soportar verse ya que su defecto les condiciona
y les anula, sobre todo socialmente. [...] Estas alteraciones sociales pueden derivar en una fobia social."[2]
Eso es exactamente
lo que me sucede a mí. Siempre he odiado
mi cuerpo (en especial, mis muslos) y he tenido complejo de gordura, pero desde
hace casi un año la situación ha empeorado a tal grado que ahora evito a toda
costa mirarme al espejo sin ropa, principalmente de la cintura hacia abajo. Me visto de espalda al espejo o en un área de
mi baño en la cual me es imposible verme.
Si mientras me estoy vistiendo, por alguna razón tengo que mirarme al
espejo, lo hago con una luz bien tenue, casi a oscuras.
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| http://www.purpleclover.com |
Como ya pueden
imaginarse, el tener que vestirme para salir es siempre un reto para mí.[3] El pánico que me da el sólo imaginarme que
vaya a ponerme un pantalón que resulte ya no servirme o que me quede aunque sea
un poquito más apretado que la última vez que lo usé, me paraliza. Este temor me hace no salir casi nunca de mi
casa y en gran parte alimenta mi fobia social.
¿Qué destrezas
de la TDC utilicé para lograr vencer este reto? Por supuesto, la Acción Opuesta que les expliqué en mi post anterior. Nuevamente, lo que tenía era miedo, pero esta
vez a que no me sirviera el pantalón que decidiera ponerme. El miedo me motivaba a no querer vestirme y,
por ende, no ir a mi cita médica. Sin
duda, reconocía que mi miedo no estaba justificado ante las circunstancias y
quería cambiar esa emoción por una más saludable. La acción opuesta a no vestirme y no ir a mi
cita era, obviamente, atreverme a vestirme e ir. ¡Y eso fue lo que hice!
Otra destreza
de la TDC que utilicé fue la que se conoce en Inglés como "Being
Effective" o "Doing what Works" (para fines de este blog, voy a
llamarla Ser Efectivo). Aplicar esta destreza conlleva: primero, tener clara nuestra meta; y segundo,
identificar qué se requiere de nosotros para alcanzar esa meta. Sabiendo estas dos cosas, estaremos listos
para hacer lo que sea más efectivo para lograrla. Y es importante señalar que "lo que sea
más efectivo" puede variar de acuerdo a las circunstancias.
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| Stuart Miles/FreeDigitalPhotos.net |
En mi caso, mi
meta el miércoles pasado era asistir a mi cita médica. Para lograr esa meta, se requería, entre
otras cosas, que me vistiera. Sin
embargo, dadas las circunstancias (tengo un trastorno que me dificulta el
proceso de escoger qué ponerme y el de vestirme en sí), opté por ponerme un
pantalón que me queda considerablemente grande, que tiene cintura elástica y que
no marca mi silueta en lo absoluto. Esa
decisión me facilitó muchísimo el alcanzar mi meta de asistir a mi cita
médica. Actué efectivamente. Hice lo que funciona. Y, por eso, también me sentí orgullosa de mí
misma ese día.
En mi próximo
post, les hablaré del tercer problema que tuve el miércoles pasado y de las
destrezas de la TDC que utilicé para enfrentarlo exitosamente.[4]
[1] Anteriormente, les había mencionado que mi terapeuta
me había dicho que era posible que yo tuviera un Trastorno Alimenticio No Clasificado. Ese término se refiere a un desorden
alimenticio que no cumple con los criterios exactos que se necesitan para ser
clasificado como anorexia o bulimia.
Pues resulta que mi terapeuta estaba equivocada. Tras discutirlo con mi psiquiatra en la cita
del miércoles, concluimos que lo que tengo parece ser el Trastorno Dismórfico Corporal y la verdad que ése sí que incluye
todos los síntomas que tengo.
[2] Cita directa de http://salud.uncomo.com.
[4] ACTUALIZACIÓN:
Hoy, domingo, día de ir a la reunión de mi religión, enfrenté de nuevo
los síntomas del Trastorno Dismórfico Corporal y de la Fobia Social. Sin embargo, por más que traté, esta vez no
pude aplicar ninguna de las destrezas que he aprendido en mis sesiones de TDC y
no pude asistir a la reunión.
Obviamente, hoy no me siento nada orgullosa de mí misma. Al contrario, siento que soy un fracaso y que
nunca voy a lograr recuperarme. Además,
odio mis condiciones de salud mental cada día más por lo mucho que me limitan
todos los días. Hoy NO es un buen día...




