viernes, 22 de noviembre de 2013

Orgullosa de Mí Misma - Parte 1

Orgullosa de Mí Misma


No, no leyeron mal.  ¡El pasado miércoles me sentí orgullosa de mí misma!  Enfrenté varias situaciones difíciles que pude vencer gracias a las destrezas que he aprendido en mis sesiones grupales de TDC.  Para que este post no sea muy largo, hoy pienso hablarles solamente de uno de los problemas que tuve ese día.

El miércoles tenía una cita con mi psiquiatra, a quien había visto sólo una vez anteriormente. Debido a mi fobia social (o trastorno de ansiedad social), salir de mi casa, llegar a una oficina llena de gente donde tal vez tenga que esperar, y reunirme con una psiquiatra que, aunque es muy amable, no conozco bien, son situaciones muy difíciles para mí.  Para empeorar las cosas, le pedí a mi madre que no me acompañara esta vez (lo cual usualmente hace) porque quería retarme y tratar de hacerlo yo sola.  Eso quería decir que no iba a sentir la seguridad que me da el estar acompañada y que iba a tener que conducir yo misma hasta la oficina médica.  Esto también fue estresante para mí porque hace tiempo que no conducía y mi sentido de dirección es pésimo.  ¡Si no fuera por los sistemas de posicionamiento global (GPS, por sus siglas en Inglés), no sé qué sería de mí!

Acción Opuesta

¿Qué destreza de la TDC utilicé?  La que se conoce como Acción Opuesta (en Inglés, "Opposite Action").  Ésta se basa en lo que ya he mencionado en posts anteriores: toda emoción lleva a una acción; si cambiamos la acción, la emoción cambia también.[1]  Claro, esta destreza no siempre funciona.  Sólo funciona cuando la situación que estamos enfrentando no justifica nuestra emoción; cuando nuestra emoción es desproporcionada ante las circunstancias del momento.[2]

¿Cómo se aplica esta destreza?  Pues, hay que seguir cinco pasos, los cuales voy a discutir usando como ejemplo mi experiencia del miércoles.

Mi Emoción:  Miedo
Paso 1.  Identifica la emoción.  En mi caso, lo que sentía era miedo.

Paso 2.  Pregúntate:  ¿Cuál es la acción que surge de esa emoción? O sea, ¿qué quiere la emoción que haga?  En mi caso, el miedo quería paralizarme y lograr que no fuera a la cita con mi psiquiatra.

Paso 3.  Pregúntate:  ¿Quiero realmente modificar la emoción?  En mi caso, sí, definitivamente quería cambiar mi emoción y dejar de tener miedo.  Sabía que la situación que enfrentaba (ir a una cita con mi psiquiatra) no ponía en peligro mi vida o bienestar, así que tener miedo no era una emoción justificada en esas circunstancias.

Paso 4.  Identifica la acción opuesta.  Pregúntate:  ¿Cuál es la acción opuesta a la que mi emoción quiere que haga?  En mi caso, la acción opuesta a paralizarme y no ir a mi cita médica era, evidentemente, cumplir con el compromiso que tenía e ir a la cita con mi psiquiatra.

Paso 5.  Haz lo opuesto a lo que en realidad quieres hacer.  En mi caso, tenía que vencer el miedo y, en vez de quedarme en casa, ir a mi cita médica.

Y, aunque parezca increíble, ¡eso fue exactamente lo que hice!  Me fui sola, conduje mi auto hasta la oficina médica, esperé mi turno y mi psiquiatra me atendió muy amablemente.  Debido a que la acción opuesta cambia la emoción inicial, mi miedo se transformó en orgullo por lo que había logrado y logré confirmar que mi miedo no estaba justificado ante la situación que estaba enfrentando.

Como ya les comenté, éste no fue el único reto al que me enfrenté ayer.  En mi próximo post, les hablaré del segundo de estos retos y de las destrezas que utilicé para lograr superarlo.

Como siempre, gracias por visitar mi blog y por tomarse el tiempo de leer este post.  Espero que regresen pronto.           


        
 


[1] Hallarás más información sobre cómo las emociones influyen en las acciones, y viceversa, en mi post "Emociones - Pensamientos - Acciones" del 7 de noviembre de 2013.

[2] Por ejemplo, ante la muerte de un ser querido está justificado sentirse triste y querer llorar.  En esas circunstancias, la destreza de Acción Opuesta no funciona.  El obligarnos a reír en vez de llorar no sólo es ilógico, sino que además no logrará que nos sintamos felices súbitamente.  Por eso, es muy importante que sepamos identificar en qué situaciones sería útil poner en práctica esta destreza y en cuáles no. 

2 comentarios:

  1. La verdad es que, no solo estas aprendiendo muchisimo, sino que tambien estas poniendo en practica lo que aprendes. Es bueno saber que los resultados son positivos, por lo que hay que concluir que las terapias ayudan mucho a los pacientes de BPD. Adelante! Me encanta leer tus posts tan positivos.

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    1. ¡Gracias! Si es así, me parece que vas a disfrutar del que publiqué hoy. Espero tus comentarios.

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