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| Cortesía de kangshutters / FreeDigital Photos.net |
1. Haz las paces con tu pasado para que no arruine
tu presente. Tu pasado no define tu
futuro. Tus acciones y creencias, sí.
Practica la
destreza de la TDC llamada Aceptación Radical[1]. Aunque puede que nunca te sientas feliz u
orgulloso(a) de ciertas cosas que hiciste en el pasado, ya no puedes hacer nada
para cambiarlas. Mejor acéptalas,
aprende de ellas y trata de no repetirlas en el futuro.
2. Lo que otros piensan de ti no es tu
problema. Lo que debe interesarte es
cuánto te valoras a ti mismo y cuán importante te consideras.
Como dicen
en mi País, "nadie es un billete de 100 pa' caerle bien a todo el
mundo". Vive con eso, sin dejar que
la opinión que otros tengan sobre ti afecte quien eres en realidad. Probablemente, hay muchas más personas que te
quieren y te valoran de las que crees.
3. El tiempo lo cura casi todo. Dale tiempo al tiempo. Con el tiempo, las heridas duelen menos. Recuerda que las cicatrices nos hacen quienes
somos; explican a los demás cómo ha sido nuestra vida y por qué somos como
somos; nos retan y nos obligan a ser más fuertes.
Me gusta que
dice "casi" todo. Hay que
reconocer que hay algunas heridas que se tardan mucho en sanar o que tal vez jamás
sanen completamente. Pero también es
cierto que las cicatrices que llevamos, ya sean internas (como las heridas emocionales)
o externas (como las cicatrices que nos quedan en el cuerpo después de
autolesionarnos), explican a quienes nos ven que, a pesar de lo difícil que ha
sido nuestra vida, aún estamos aquí, en pie de lucha (o, a veces,
arrastrándonos, pero siempre moviéndonos hacia adelante).
4. Nadie es la razón de tu felicidad, excepto
tú mismo(a). No pierdas tiempo y
esfuerzo buscando paz, contentamiento y regocijo en el mundo exterior.
Nadie debe
ser tu razón de vivir. Nadie debe ser
imprescindible para tu existencia.
Frases como "sin él (o ella) no puedo vivir" o "me
moriría sin su amor" no son ciertas.
Más bien, recuerda estas tres palabras:
"La vida sigue". Ésa sí
es la verdad, aunque a veces sea dolorosa.
5. No compares tu vida a la de los demás
porque las experiencias de cada persona han sido diferentes.
En vez de
determinar cuán feliz o exitoso(a) eres a base de compararte con otros, esfuérzate
por ser la mejor versión de ti mismo(a) que puedas ser.
6. No pienses tanto. Está bien no saber todas las respuestas. A veces, no hay respuesta para algo, ni habrá
respuesta, ni habido nunca una respuesta.
¡Ésa es la respuesta! Sólo
acéptala y sigue adelante.
Este factor
y el número uno me parecen los más difíciles de todos. Espero que, según vaya practicando la Aceptación Radical en mi vida diaria, se
me vayan haciendo más fáciles de aplicar.
7. Sonríe.
Una sonrisa puede iluminar el día más oscuro y hacer la vida más hermosa.
Con una
sonrisa que demos, podemos mejorar nuestro día y también el de la persona que
la recibe. ¡Anda, inténtalo![2]
[1] Hablé en más detalle de esta destreza en un post
anterior titulado "La Aceptación Radical y Yo... la Pareja
Dispareja".
[2] Encontré estos siete factores (en negritas) en https://www.facebook.com/TheBorderlineAngel
y les añadí mis comentarios personales.

Las 7 son super validas. Me gusto mucho la #2 pues en el comentario que haces mencionas que muchas veces uno piensa mal de uno mismo mientras otros, sin dejarnoslo saber, nos admiran. Y eso es muy cierto. No debemos preocuparnos tanto por lo que piensen los demas. Lo importante es crecer cada dia un poco como persona sin compararnos con los demas. Todos tenemos habilidades y dones diferentes pero necesarios para compartirlos con quienes nos rodean. Todos somos especiales. Que bueno que somos diferentes!
ResponderBorrarSí, y no debemos tampoco enfocarnos en las dos o tres personas a las que quizás no les caigamos muy bien, sino en la muchísima otra gente a quienes sí le agradamos. ¿Por qué darle tanta importancia a unos pocos? No hace sentido.
Borrar¡Gracias por tu comentario, MT!
QUE INTERESANTE TODA ESTA INFORMACION.
ResponderBorrarEL FACTOR 1,
NUESTRO PASADO NO
DEFINE NUESTRO FUTURO.
MAS BIEN NUESTRAS ACCIONES SÍ LO PUEDEN DEMOSTRAR.
EL FACTOR 3,
DEMOSLE TIEMPO AL TIEMPO.
EL TIEMPO ES NUESTRO MEJOR ALIADO.
Precisamente, en esas dos y en la número 5 son en las que más tengo que trabajar. Son complicadas, pero muy ciertas.
Borrar¡Gracias por tu comentario, Héctor!